Arte en Piedra:
La elegancia de la Iglesia
Conventual Madre de Dios
Sumérgete en la belleza atemporal, un Viaje fascinante a través de la historia y arquitectura de la impresionante Iglesia Conventual Madre de Dios.
La Iglesia Conventual de Madre de Dios, en pleno corazón de la Almedina, es un claro ejemplo de la arquitectura religiosa del siglo XVI. Fue fundada en 1510 por el tercer Conde de Cabra, siendo su primera priora Doña Juana de la Cerda, hija del fundador.
Su estructura original se caracteriza por un ábside poligonal de piedra y mampostería, que es una reliquia de la época románica. La nave principal, el crucero y las capillas vecinas tienen una elegante bóveda de cañón con lunetos. Hay dos entradas principales al atrio: una es de los tiempos de los Reyes Católicos y la otra, de estilo clásico, se agregó en el siglo XVII.
La parte más impresionante de la iglesia es la bóveda de la capilla mayor, que se dice que fue diseñada por Ruiz El Joven bajo la dirección de Diego de Siloé. Esta bóveda poligonal está decorada con franjas verticales ornamentales y figuras de apóstoles, ángeles y querubines.
El retablo principal consta de sesenta y cuatro pinturas, algunas de ellas obras destacadas del taller de los Bassano, que representan la Epifanía y la Adoración de los Pastores.
El coro, con un estilo plateresco, tiene sillería tallada del siglo XVI, separada por columnillas balaustradas y capiteles jónicos, y está coronado por una crestería con bustos de apóstoles, santos y padres de la iglesia.
En las paredes y el suelo de la iglesia se pueden ver restos interesantes de azulejos de Cuenca del siglo XVI, lo que agrega más riqueza histórica y artística a este venerable lugar de culto.
Plaza de Palacio, 3
957 671 757
(No todos los templos son visitables)

